Contenido y origen
PRESENTACIÓN
Ha sido siempre un objetivo largamente deseado desde el Consejo
General del Notariado español la creación de
una Revista jurídica que recogiera las más importantes
aportaciones legislativas, jurisprudenciales y doctrinales
surgidas cada año en el ámbito iberoamericano.
Hoy este deseo se ha convertido en necesidad, puesto que la
recíproca influencia entre los diferentes espacios
de referencia jurídica de América y España
cada vez es más notable. Numerosas disposiciones de
carácter notarial surgidas en España, ven su
reflejo al poco tiempo en diversas leyes del otro continente.
A su vez, no pocas instituciones nacidas de la experiencia
jurídica de diversas naciones americanas, van incorporándose
poco a poco al Derecho positivo español e indirectamente
al Derecho europeo. Pensemos, de un lado, en las declaraciones
de herederos hechas ante notario, o en las subastas notariales
de bienes hipotecados, o en los archivos de revocación
de poderes, figuras todas ellas que procedentes del Derecho
español se van trasladando poco a poco a la legislación
de diversos países americanos, y por otro, en la figura
del "trust" y la fiducia, las nuevas modalidades
surgidas en materia de firma electrónica o los nuevos
sistemas de responsabilidad civil del notario, instituciones
todas ellas que o bien han nacido en algunos países
americanos o bien procedentes de Estados Unidos, en esos países
han recibido un tratamiento adecuado para importarlo al sistema
del "civil law" europeo a través de España.
Pero, como queda dicho, a la vez que una necesidad, el contar
con un "Anuario Notarial Iberoamericano" era también
desde hace años un deseo del Consejo General del Notariado.
Desde el comienzo mismo de la Unión Internacional del
Notariado Latino, el Notariado español ha dedicado
al desarrollo de las relaciones institucionales con el Notariado
iberoamericano a sus mejores miembros. Rafael Núñez-Lagos,
Juan Vallet de Goytisolo, Ángel Martínez Sarrión
que viajó en innumerables ocasiones al continente americano,
y un largo número de notarios, que sería difícil
enumerar sin hacer excesivamente larga esta breve presentación,
llevaron a los países hermanos de América la
savia generada en el Notariado español, y trajeron
de allí interesantísimas aportaciones legislativas
y doctrinales que han ido enriqueciendo sin cesar lo que podríamos
denominar el acervo cultural de ambos continentes. Este sigue
siendo el interés del Notariado español y el
hecho de nombrar Delegado de España en la Comisión
de Asuntos Americanos al notario español Isidoro Lora-Tamayo,
cuya labor en este campo solo cabe calificar de excepcional,
sigue siendo una buena muestra del interés del Consejo
que presido no solo por mantener sino incrementar la aportación
del Notariado español al fortalecimiento de nuestros
históricos vínculos de unión con la Comunidad
Iberoamericana.
La aparición de este "Anuario" se revela
a su vez como extraordinariamente oportuna en estos momentos.
Los recientes Tratados de colaboración suscritos entre
la Unión Europea y Chile, por un lado, y México,
por otro, son solo el comienzo de un ambicioso plan de cooperación
entre todo el área de América Latina y la Unión
Europea. El desarrollo de todo el Derecho derivado tanto de
la Unión Europea como de Tratados de ámbito
americano como Mercosur, Nafta, tiende cada vez más
a estrechar relaciones e influencias. El contar con un órgano
de expresión, donde puedan verse reflejadas las diferentes
iniciativas y experiencias jurídicas de países
de ambos continentes puede ser un instrumento básico
para facilitar una integración mucho más efectiva
y fluida.
Es bajo esta perspectiva de mutua colaboración y correspondencia
bajo la que nace este "Anuario", al que el Notariado
español quiere dar cauce responsabilizándose
de su edición, y dedicando a ello todos los esfuerzos
necesarios para que año tras año vea la luz.
No quiero finalizar sin dar mis más expresivas gracias
a todos los que han colaborado en el primer número
de este importante proyecto, mi reconocimiento a todos los
que han aceptado formar parte del Consejo de Dirección
y mi convicción de que en pocos años la Revista
que ahora ve la luz será referencia obligada para todos
los juristas especializados en Derecho Privado y para todos
los juristas de la Comunidad Iberoamericana.
Juan Bolás Alfonso
UN PROYECTO PARA LA INTEGRACIÓN
CARTA DEL DIRECTOR
Al fin, después de no pocas dificultades, alegrías
y los problemas lógicos que acompañan cualquier
aventura editorial, ve la luz, como fruto del esfuerzo conjunto
de todos los países iberoamericanos, este "Anuario",
cuya andadura podemos fijar hacia 1997, en que surgen las
primeras conversaciones con la notaria chilena Elena Torres
y posteriormente con la notaria Cristina Armella, de Argentina,
y el notario Carlos Becerra, de Perú, y cuyo primer
fruto tiene el lector ahora entre sus manos. Pero no es este
momento de felicitaciones, sino de marcarse objetivos y el
principal de todos no es otro que el de la integración
de todo el Notariado iberoamericano en una función
de idéntico contenido, la misma naturaleza y una similar
estructura corporativa que, respetando las peculiaridades
de cada país, mantenga firmemente arraigados los principios
que informan el cada día más pujante Notariado
de tipo latino.
En gran medida eso ya es así. El intercambio continuo
de escrituras públicas entre todos los países
del área iberoamericana para la formalización
de los más diversos documentos notariales, va poco
a poco conformando una identidad de estipulaciones, cláusulas,
modelos de representación, etc., cada vez más
intensa, fruto también de la cada vez más próxima
y similar legislación civil y mercantil. También
lo es la legislación notarial, las estructuras colegiales,
la preparación de acceso, la formación continuada,
la eficacia ejecutiva y un largo etcétera que nos permite
hablar ya de la integración no como un deseo sino como
una realidad en proceso de consolidación.
Los artículos seleccionados en este primer número
del "Anuario" se orientan fundamentalmente a este
objetivo. No se ha pretendido únicamente dar a conocer
problemas o situaciones jurídicas nuevas, sino además
abrir la posibilidad de impulsar iniciativas legislativas,
aproximar soluciones, sugerir fórmulas que favorezcan
un avance más en el proceso de integración de
todos los Notariados de nuestra área iberoamericana.
En números próximos esperamos enriquecer ese
objetivo mediante la publicación de los proyectos de
ley que puedan afectar más al Notariado en cada país,
de una seleccionada jurisprudencia y de formularios notariales
de interés general.
Solo me resta agradecer la colaboración de todos los
que han hecho posible este "Anuario", y muy especialmente
a los delegados de cada país en la Comisión
de Asuntos Americanos a lo largo de estos últimos años,
y al Consejo General del Notariado español, que desde
el comienzo apoyó esta iniciativa y ha respaldado con
los medios humanos y económicos necesarios precisos
el llevarla a cabo.
Juan Francisco Delgado de Miguel (†)
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