Carmen Calvo
[Ministra de Cultura]
“PIRATEAR LA
CULTURA SIGNIFICA ACABAR CON UNA PARTE DE NOSOTROS MISMOS”
SI
2006 fue el año de la reforma de la Ley de Propiedad
Intelectual y de la aprobación de la Ley de la Lectura,
el Libro y las Bibliotecas, así como del Plan Nacional
de Catedrales y del uno por ciento cultural, Carmen Calvo tiene
claros los principales objetivos de 2007: la ampliación
del Museo del Prado y la entrada en vigor de la que ya se presume
polémica Ley del Cine. En esta entrevista, la ministra
de Cultura repasa, además, otros asuntos de interés
para el sector cultural, como los graves daños que está causando
la piratería intelectual.
LUIS MENÉNDEZ
QUÉ balance
hace de su sector en 2006? ¿Qué actuaciones
destaca?
–El año 2006 ha sido muy importante para el Ministerio de Cultura
por múltiples motivos. En los doce meses pasados hemos puesto sobre
la mesa el Plan Estratégico de la Biblioteca Nacional, en el que se
ha hecho un esfuerzo extraordinario para resolver los problemas endémicos
que acarreaba esta institución. Además, hemos firmado el Plan
Nacional de Catedrales, con la Conferencia Episcopal, gracias al cual el Ministerio
de Cultura intervendrá en la conservación de 43 templos más.
Por otro lado, los resultados del uno por ciento cultural han sido inmejorables,
de hecho, los mejores hasta la fecha.
En el plano legislativo
hemos acometido la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual
y hemos sacado adelante la Ley de la Lectura, el Libro y las
Bibliotecas, la primera Ley del Libro de la democracia, ya
que la vigente es preconstitucional, y, además, con un consenso parlamentario amplísimo.
–¿Qué objetivos tiene marcados
en agenda para este año? ¿En qué facetas
se concentrará Cultura?
–Este 2007 va a ser el año del Museo del Prado. Una vez concluidas
las obras de ampliación, que ha diseñado Rafael Moneo, podremos
inaugurar los nuevos espacios a finales de primavera. Vamos a preparar el Prado
del siglo XXI. Y también la Ley del Cine, que está en proceso
de negociación con los diferentes sectores de la industria y que esperamos
llegue al Congreso de los Diputados a lo largo del año.
–¿Será 2007 el año en que
se cierren las negociaciones con la baronesa Thyssen para conseguir
que su colección de arte se quede definitivamente en
España?
–Hemos avanzado y, tanto por nuestra parte como por la de la baronesa,
existe la mejor disposición sobre este asunto. Sí, tengo esperanzas
fundadas en que las negociaciones con la baronesa Thyssen terminen bien a lo
largo de 2007.
–Ha mencionado el Plan de Catedrales que usted
firmó a finales del año pasado con la Conferencia
Episcopal. ¿Por qué precisamente las catedrales
entre todos los monumentos de España?
–Las catedrales deben estar por encima de la política. Son monumentos
excepcionales, que requieren cuidados también especiales. Su conservación
es una prioridad para el Ministerio de Cultura y por eso, pese a que las competencias
de patrimonio están transferidas a las comunidades autónomas
y a pesar de que los responsables de la conservación de los templos
son sus propietarios, los cabildos, hemos firmado este Plan Nacional de Catedrales,
en el que vamos a invertir casi diez millones de euros, concretamente 9,9,
en un total de 43 catedrales que precisan intervenciones para su correcta conservación.
Perfil
Para
Carmen Calvo la política
no es un trabajo sino una pasión por la que abandonó su
profesión docente en la Facultad de Derecho de la
Universidad de Córdoba. Tras ocho años como
consejera de Cultura de la Junta de Andalucía se
situó al frente del Ministerio de Cultura que José Luis
Rodríguez Zapatero separó de Educación
en 2004.
Su bagaje
autonómico
y su formación de doctora en Derecho Constitucional
le dotan de un conocimiento profundo tanto de la esencia
del modelo territorial español como de los vericuetos
del Ministerio que ocupa.
Quienes
la conocen de cerca destacan su trato próximo y cálido.
Dicen que algunos de sus adversarios políticos temen
a la elocuente parlamentaria que echa mano de sus recursos
retóricos de buena andaluza en el Congreso de los
Diputados o en el cara a cara del debate.
Amante
del flamenco y del chocolate negro, combate la presión a la que
le somete su cargo con la risa, una herencia que ella atribuye
orgullosa a su padre, que le enseñó a ponerle
buena cara a cualquier tiempo. |
En realidad hemos aumentado
esa suma, ya que en la catedral de León, debido al desprendimiento de dos gárgolas
a finales del año pasado, ofrecimos desde el Ministerio
al Cabildo catedralicio y a la Junta una ayuda extraordinaria
para intervenir en más lugares urgentes del monumento.
Acabábamos de concluir la reparación de los arbotantes
de la zona norte, y en 2007 habrá 1,5 millones de euros
más de los previstos inicialmente para las cubiertas de
la nave central, entre otros puntos.
–Como usted dijo “la lectura es una cosa
lenta, como la ternura y hoy todo tiene que ir muy rápido”. ¿Los
estadios son un buen lugar para fomentar la lectura?
–No hay lugar malo para leer ni para fomentar el gusto por la lectura.
Nuestro Plan de Fomento de la Lectura pasa este año también por
los campos de fútbol, gracias a un convenio que hemos firmado con la
Liga Profesional, porque consideramos que la pasión por este deporte
es un buen acicate para enganchar al aficionado al hábito lector a través
de lo que más le gusta. Se firmarán en los estadios libros sobre
fútbol y escritos por estos profesionales. Leer de fútbol es
una forma estupenda de iniciarse en un hábito que, al igual que ese
deporte, se convierte en una pasión.
–Muchos usuarios de Internet siguen sin saber
si cometen delito al “bajarse” una canción
mediante los programas P2P, cuando no existe ánimo de
lucro. ¿Dónde está el equilibrio entre
esta libertad y el derecho de creación?
–Tenemos que cambiar la mentalidad que sigue sin contemplar la piratería
como un acto ilícito. Si nos parece bien pagar patentes por el uso de
un electrodoméstico al ingeniero que lo ha inventado y a la empresa
que lo ha fabricado, ¿por qué no entendemos que debemos pagar
derechos de autor al músico que ha escrito una canción que disfrutamos?
Si los autores no pueden ganarse la vida con sus obras, buscarán otros
medios de subsistir y abandonarán el camino de la cultura, con lo que
llegará un día en que no habrá más música,
ni más libros, ni más películas que bajarse de la Red
o que ir a ver al cine. No habrá más cultura que consumir ni
que piratear. La piratería destruye la cultura a corto, medio y largo
plazo.
–Su Ministerio destinará casi 3 millones
de euros en 2007 para sensibilizar a la población de
la necesidad de defender nuestra cultura. ¿A qué conductas
concretas va dirigida esta campaña?
–Se trata de la segunda edición de la campaña antipiratería
que lanza el Ministerio. El lema se mantiene: Contra la piratería, defiende
tu cultura. Esta vez hemos centrado el mensaje en las ideas, porque en pocas
palabras, vulnerar la ley de propiedad intelectual es apropiarse de ideas ajenas.
Hemos cubierto todos los campos de la creación, desde las descargas
ilegales de películas, música, libros, software, etc... Y la
campaña, de nuevo, busca sensibilizar a todos los públicos, jóvenes
y mayores, en lo importante que son para nuestras vidas todas esas manifestaciones
que se generan a partir de nada más, –nada más y nada menos–:
el cine, la música, la lectura, los programas informáticos...
la cultura. Piratear la cultura significa acabar con una parte de nosotros
mismos, de la sociedad que habitamos y en la que crecemos y nos desarrollamos
como seres humanos.
–Esta campaña se focaliza especialmente
en los adolescentes. ¿Cómo llegará a ellos?
–La campaña incluye cuñas en radio, anuncios en televisión
y en salas de cine, además de menciones publicitarias en programas de
entretenimiento de máxima audiencia, especialmente dirigidos al público
juvenil.
–Recientemente han ratificado, en nombre del Gobierno
español, la Convención de la UNESCO sobre Diversidad
Cultural. ¿Qué implica esta medida?
–Gracias a este tratado internacional, que, tras su ratificación
por nuestro país, ya está en camino de adquirir rango de ley
en el ordenamiento jurídico español, los ministros de Cultura
vamos a contar con los instrumentos necesarios para proteger la diversidad
cultural, la pluralidad de manifestaciones culturales de toda índole,
en el conjunto del planeta. Es el equivalente cultural a la Convención
de la Biodiversidad. En septiembre he convocado una cumbre mundial de ministros
de Cultura en Sevilla, con el objetivo, precisamente, de avanzar en iniciativas
en este sentido.
–En 2007, ¿seguirá la política
de recuperación del patrimonio histórico? ¿Con
arreglo a qué criterios se eligen las obras?
Hemos logrado bastantes avances en la recuperación del
patrimonio histórico español. El rescate de obras
españolas que se encuentran dispersas en todo el mundo
ha sido una de las líneas políticas más
señaladas del Ministerio. Recientemente, hemos adquirido
un dibujo de Goya en la casa británica de subastas Christie’s.
Los criterios son la disponibilidad y la oportunidad de las obras.