Premio ‘Woman Together’
de la ONU
Isabel Estapé Tous
[Notaria, académica de Ciencias
Económicas y Financieras]
“LA SEGURIDAD
JURÍDICA PREVENTIVA ES CLAVE PARA ERRADICAR LA POBREZA”
Isabel
Estapé Tous tiene vocación de número uno. Fue
la agente de cambio y bolsa más joven y ha sido la primera
mujer en ingresar en la Academia de Ciencias Económicas y
Financieras. Economista, consejera de la Bolsa, colaboradora de
diversas ONG, tertuliana de radio, profesora... Ahora suma otra
distinción –más modesta–: es la primera
mujer entrevistada en “En curso legal”.
JOSÉ M. CARRASCOSA
EN
1982 ingresó en el cuerpo de Agentes de Cambio y Bolsa; corporación
que se fusionó con la de Corredores de Comercio; que, a su
vez, se integró en el Notariado en el año 2000. En
poco tiempo ha cambiado el parqué de la bolsa por la notaría.
Profesionalmente, ¿cómo ha vivido esta evolución?
–La he vivido bastante bien. Todo lo que es la práctica
financiera y mercantil me encanta, siempre me he considerado más
mercantilista que civilista. Cuando yo era agente de cambio y bolsa,
un cuñado notario –Luis Rojas– me decía
que las dos profesiones iban a terminar siendo lo mismo, porque
la práctica notarial iba a ser cada vez más financiera
y la vida económica iba a volverse más jurídica.
El tiempo le ha dado la razón.
–En
su conferencia de ingreso en la Real Academia de Ciencias Económicas
y Financieras sobre “El Fin de la Pobreza: reto de todo economista
del siglo XXI” apuntó a la seguridad jurídica
como elemento clave en la ayuda al desarrollo. ¿De qué
manera se puede incorporar este concepto a las economías
menos favorecidas?
–Pues poquito a poco, igual que lo incorporamos en su día
en Europa. En estos países gozan de una ventaja que nosotros
no tuvimos y es la experiencia vivida en los estados donde existe
la seguridad jurídica preventiva.
Un ejemplo muy significativo sobre
la seguridad jurídica en estos países es lo ocurrido
con la compañía telefónica de Perú;
el gobierno quería sacarla a pública subasta pero
no existía ningún tipo de título y nadie quería
pujar por ella, entonces decidieron comenzar su titulización,
lo que costó cerca de 5.000 millones de las antiguas pesetas
en un proceso de casi dos años. Dotar de seguridad jurídica
a la empresa supuso que Telefónica de España adquiriera
por una cantidad impactante la compañía que, por cierto,
se ha convertido en una de las filiales más rentables para
Telefónica.
Como dice Hernando de Soto “los
pobres en el tercer mundo sólo saben que su casa es de ellos
porque el perro ladra cuando llega el ladrón”. Reconocer
la propiedad y dotarla de seguridad jurídica es clave para
erradicar la pobreza entre los más desfavorecidos. Pero para
erradicar la pobreza hay que contar con todos los factores posibles;
la seguridad jurídica por sí sola no es suficiente,
como tampoco la microfinanciación que –a pesar de sus
logros– no es la panacea. Además, la seguridad jurídica
también tiene que ser gubernamental.
–Muchos
países que se integran en la economía de mercado –como
los antiguos estados excomunistas del este de Europa, China o Indonesia–
están incorporando el modelo notarial de seguridad jurídica
preventiva. ¿Qué ventajas puede aportarles este sistema?
–No quiero sonar corporativa, pero estoy absolutamente convencida
que el sistema notarial latino es el mejor para este tipo de países
y además es muchísimo más barato, por los seguros
y coberturas que conlleva el modelo anglosajón. Parte de
mi formación es anglosajona y provengo del mundo bursátil
donde he bregado mucho con el 'common law' por lo que puedo decir
con conocimiento de causa que funciona bien en países con
una larga tradición y donde sólo conocen este sistema;
pero en los países emergentes de los que hablamos sería
imposible que funcionara.
–¿Qué
papel pueden jugar instituciones representativas de la sociedad
civil como la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras
ante la actual situación de falta de consenso?
–Debería jugar un papel mucho más importante.
Esta crispación actual puede hacer que nos decantemos hacia
un sistema similar al italiano, donde los políticos están
desprestigiados y en el que la política no sirve para nada;
lo que se traduce en que gran parte de la economía esté
'sumergida'. Todos los gobiernos tienen sus aciertos y errores,
pero la crispación que se ha producido en esta legislatura
ha batido todos los récords. Quizá la única
manera de recuperar el antiguo espíritu de consenso sea mediante
de instituciones como el Consejo de Estado o las Academias, que
pueden pronunciarse sobre el acierto o la inconveniencia de determinadas
medidas, y que el Gobierno las acate.
–Diversos
medios de comunicación la han entrevistado por ser la primera
mujer que ingresa en la Real Academia de Ciencias Económicas
y Financieras siglos después de su fundación. ¿Cuándo
dejarán de ser noticia hechos como éste?
–Es un tema que evoluciona y que caerá por su propio
peso. Cuando ingresé en Bolsa, éramos sólo
dos o tres mujeres en la profesión; hoy en día los
grandes bancos de inversión o las sociedades de valores –que
han sustituido a lo que eran los agentes de cambio y bolsa–
están copados por las mujeres. Espero que con las academias
pase lo mismo. De todas maneras, tengo que decir que me impresiona
más haber sido el académico más joven en ingresar
en la institución que ser la primera mujer.
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Pasión
por la Economía
Su
pasión por la economía le viene por parte de
su padre, Fabián Estapé, uno de los economistas
más influyentes de la transición, mientras que
de su madre heredó su vocación de jurista. “Ella
fue de las primeras mujeres en estudiar Derecho. El profesor
de Derecho Canónico las invitaba a salir cuando aparecían
temas escabrosos para que no mancillasen sus oídos”,
recuerda divertida. Está casada con el psiquiatra Enrique
Rojas y es madre de cuatro niñas. |
–En
la última promoción de notarios, el número
de mujeres superaba al de hombres. ¿Cree que la mujer se
ha incorporado suficientemente a las profesiones jurídicas
en comparación con otros sectores laborales?
–Creo que sí. Hay una diferencia física básica
entre el hombre y la mujer; es muy complicado que una mujer pueda
estar, por ejemplo, dieciséis horas de pie haciendo un trasplante
de hígado, porque físicamente no aguanta. En las profesiones
jurídicas, en cambio, el físico no es un impedimento.
Llevo quince años dando clases de introducción a la
economía financiera en la Facultad de Derecho de la Complutense
y siempre digo –en broma– que me las veo y me las deseo
para dar una matrícula a un chico, porque casi no hay. ¿Por
qué? Probablemente porque la mente femenina es muy ordenada
y organizada, lo que ayuda muchísimo al estudio del Derecho.
Si a ello le añadimos que en las oposiciones prima la constancia
y la voluntad, características muy propias de la mujer, podemos
dar con la clave. En cambio, no tenemos tanta genialidad como los
hombres: no hay mujeres 'Picassos' o 'Mirós'.
–Como
Miembro de la Asociación Española de Directivos, ¿considera
que en España existe ese 'techo de cristal' que impide a
las mujeres acceder a los puestos de alta dirección?
–En nuestro país, el machismo se encuentra mucho más
arraigado en las capas inferiores que en las capas altas de la sociedad.
El problema creo que no se plantea en el acceso a la alta dirección,
sino en el despegue profesional. Llega un momento en que la mujer
afronta la maternidad y puede ser 'taponada', ahí es donde
habría que ayudarla. Por eso llegan pocas mujeres a niveles
altos de dirección.
Estoy en contra de la ley que impulsa
la paridad en los consejos de administración. Creo que a
la larga podría volverse en contra de las mujeres; podría
llegar el momento en que las mujeres copáramos el setenta
o el ochenta por ciento de las plazas y habría que hacer
una ley de paridad 'a sensu contrario'.
–Desde
su experiencia como madre de cuatro hijos, ¿ha podido conciliar
su vida familiar y profesional de manera satisfactoria? ¿Considera
positivas las medidas tomadas por el ejecutivo en este sentido,
como la Ley de Igualdad que contempla medidas como la baja por paternidad?
–Rotundamente, no. Siempre tienes que estar sacrificando tiempo
de la familia por el trabajo. Cualquier medida de apoyo a la familia
y a la maternidad es positiva. Independientemente de nuestras convicciones
e ideología, hay un hecho técnico: necesitamos que
nazcan niños. Si hacemos abstracción de la población
inmigrante, España sigue siendo el país de Europa
con menor tasa de natalidad. Bienvenido sea el permiso por paternidad;
pero creo más en las ayudas económicas, becas para
guarderías o jornadas más flexibles. En España
estamos un poco obsesionados con que trabaja más el que más
horas hace; necesariamente no tiene que ser así.
–Usted
colabora con diversas ONG y conoce de cerca la realidad de los colectivos
más vulnerables. ¿Cree que este sector de la población
está suficientemente protegido jurídica y económicamente?
¿Cómo ve el futuro de la Ley de Dependencia?
–Creo que en España cada vez hay una mayor conciencia
solidaria por parte de todos, especialmente de las entidades financieras
y grandes empresas que dotan cada vez mayores partidas a aspectos
como la microfinanciación.
La Ley de Dependencia era necesaria,
pero tenía que haber sido más consensuada. Es un tema
que trasciende la política y en el que existe enfrentamiento,
no sólo entre partidos sino también entre comunidades
autónomas.
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