Le explico. En el Real Decreto que estableció el estado de alarma se señala que el servicio notarial es un servicio público de interés general, que los notarios, con la ayuda de nuestros empleados, debemos seguir prestando en nuestros despachos para cuestiones de urgencia. En ese sentido las notarías están “abiertas”. Pero hay que recordar que se ha limitado la movilidad de los ciudadanos y que solo podemos desplazarnos para lo estrictamente necesario. Como usted sabe debemos quedarnos en casa: por nuestra salud y por la de los demás. Por ello, si necesita acudir a un notario para algo urgente, debe consultarle y solicitar una cita. En la web www.notariado.org encontrará un buscador donde puede localizar al notario más cercano a su domicilio. Escríbale un correo electrónico (es lo mejor) contándole su urgencia. Si no tiene correo también le puede llamar. El notario le confirmará si su caso es urgente y le citará en la notaría, o le explicará, por el contrario, si lo que le plantea puede aplazarse sin riesgos para su economía, su empresa o sus necesidades personales o familiares.
Por ponerle algunos ejemplos: podría ser urgente firmar la póliza de un crédito para poder pagar las nóminas de los trabajadores, o formalizar una compraventa si una persona de no hacerlo se quedase sin vivienda; o escriturar una hipoteca porque el dueño de un inmueble necesita venderlo cuanto antes porque no puede afrontar el siguiente pago. También una persona puede necesitar otorgar un poder a un hijo para que pueda vender unas acciones porque no tiene liquidez… Como ve, la casuística es muy amplia, y la urgencia o no ha de valorarla el notario que elija.
Si le da cita, por su seguridad y la de la gente que trabaja en la notaría, usted deberá acudir solo (siempre que no necesite de intérpretes o testigos o de ayuda física) y con las medidas de autoprotección de que disponga (si tiene, guantes y mascarilla). También en las notarías se han tomado medidas para minimizar los riesgos, como mantener en sus casas a posible afectados o a personas de riesgo, establecer turnos, acortar jornadas y teletrabajar en todo lo que sea posible. Nuestra prioridad es garantizar la salud de todos: los que vienen a las notarías y los que seguimos en ellas, prestando un servicio público considerado de urgencia.