ESCRITURA PÚBLICA Nº121

28 | ESCRITURA PÚBLICA | enero-febrero 2020 | EN ESTE PAÍS acciones que promuevan la cultura del acogimiento familiar en el conjunto de la sociedad. Para el acogimiento existen diversos formatos, a saber: de urgencia, abierto, temporal o permanente, siempre teniendo en cuenta que es, casi siempre, una figura temporal y que el objetivo es que el menor se rein- tegre en su familia biológica. En principio es un periodo de no más de dos años, pero cada caso necesita un tratamiento personalizado. Así, momentos en los que el niño se queda en situación de desamparo de forma inesperada o por un hecho imprevisible y puede ir inmediatamente con una familia ya preparada para un tiempo no mayor de seis meses. Otra situación es el acogimiento permanente, habitual- mente en el seno de la familia extensa (tíos, primos...), que alcanza hasta los 18 años. Las situaciones de urgencia son, por ejemplo, madres sin pareja o con especiales dificultades para asumir las responsabilida- des de la maternidad. En todo caso, los menores de seis años tienen prioridad al necesitar más el acogimiento. En una sociedad cambiante, con modelos familiares diversos e integrados, el acogi- miento familiar no puede estar al margen de la realidad. No es necesario que se encua- dren en un formato estereotípico de familia, ni se exigen virtudes heroicas, ni acciones inasumibles, sino espacio, tiempo, cariño y en definitiva estar dispuestos a establecer un ámbito de afecto y seguridad para los niños. La Comisión sobre los Derechos del Niño clarifica el concepto del “superior interés del niño”, principio regu- lador de la protección de la infancia, que comprende derechos como la igualdad, la protección efectiva, la autonomía o libertad de expresión y cuyo cumplimiento es una exigencia de la justicia. Las comunidades autónomas, que gestionan el acogi- miento familiar, apoyan a estas familias con diferentes medidas, que varían en cada una de ellas, pero que pue- den integrarse en las siguientes: deducciones en el IRPF, ayudas económicas específicas dependiendo del grado de dificultad del acogimiento, apoyo y orientación de los menores, tratamientos psicoterapéuticos, precios reduci- dos del menú escolar, cómputo de los menores acogidos a los efectos de familia numerosa en algunas modalidades, o facilidades en materia de escolarización, entre otras. En declaraciones al diario ABC , el catedrático de Psico- logía Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevi- lla, Jesús Palacios, nos da algunas claves: “contribuir amejo- rar la vida emocional de un niño, contribuir a curar sus emo- ciones heridas y sus apegos rotos… es en realidad el objetivo del acogimiento. Muchas veces las familias de aco- gida tienen que hacer una alfabetización emocional de estos pequeños, que no saben distinguir el dolor de la rabia o el miedo, porque nadie les ha puesto nombre. Esta tarea de enseñar al niño el ABC del cariño, el ABC de las relacio- nes humanas y el ABC de las emociones, es una tarea dura a veces, pero siempre gratificante y maravillosa”. Difícil, pero impagable labor para hacernos más humanos, mejores personas y construir una sociedad que no nos avergüence. l Hay más de 40.000 menores en sistema de acogida y necesidad de acogimiento familiar para casi 20.000 de ellos El último recurso: la atención residencial E L Comité Internacional sobre los Derechos del Niño, en las observaciones finales a España inclui- das en su informe de 2018, dice encontrarse “seria- mente preocupado por el elevado número de niños en atención residencial”, los que se encuentran en centros de tutela administrativa y que en la actuali- dad superan los 17.000. Este organismo recomienda a España ”agilizar el proceso de desinstitucionaliza- ción, garantizando que la atención residencial se uti- lice como medida de último recurso”. Los menores de seis años tienen prioridad al necesitar más el acogimiento.

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