30/07/2013
Los expertos califican de "revolucionario" el reglamento sucesorio europeo por su concepción "integral" y su carácter "didáctico"
Cada año se producen en Europa 450.000 sucesiones con implicación extranjera por valor de 123.000 millones de euros.
Santiago Álvarez, catedrático de Derecho Internacional Privado de la Universidad de Santiago de Compostela, precisó que el texto normativo de la Comisión y el Parlamento europeos, que entrará en vigor en agosto de 2015, “puede ser catalogado con merecimiento de revolucionario”.
Según Álvarez, este texto regulará las sucesiones europeas, un asunto con no pocas aristas legales y jurisdiccionales, de una manera “didáctica” y, sobre todo, “integral”, ya que determinará, entre otros principios, la competencia judicial, la ley aplicable, el reconocimiento mutuo, la ejecución y el carácter probatorio de las decisiones en el ámbito sucesorio. Aun así también dejará cuestiones sin definir, como el margen que se deja a la elección de la ley sucesoria, para lo cual el papel de los notarios, primero, y del tribunal europeo, después, será esencial. Tampoco define las diferentes relaciones familiares, en una época como la actual en la que son habituales los matrimonios homosexuales; o cuestiones como los hijos por maternidad subrogada. De igual modo, no entra en los posibles abusos que podría implicar la multiplicidad de elección de leyes y de normas sucesorias que consiente el reglamento.
Claire-Agnès Marnier, magistrada francesa y responsable de la Dirección General de Justicia de la Comisión Europea que se encarga de la unificación de normas en el orden civil, desglosó el reglamento, del que –dijo- “responde al objetivo político de establecer un proyecto de cooperación” comunitario en la dispersa y variada regulación sucesoria de los Estados de la Unión y avanzar en el espacio de Libertad, Seguridad y Justicia, en línea con los mandatos plurianuales emanados de Tampere, La Haya y Estocolmo.
La trascendencia de este reglamento se puede observar en varios datos: en la Unión Europea, cada año, se inician unas 450.000 herencias entre ciudadanos de distintos países miembros, por un valor superior a los 123.000 millones de euros. Además, ocho millones de europeos viven fuera de sus países de origen y existen dos millones y medio de propiedades que pertenecen a personas que residen en Estados diferentes a donde tienen esos bienes.
El seminario fue inaugurado José Manuel García Collantes, presidente del Consejo General del Notariado, Pilar Cano Dolado, vicerrectora de la UIMP para postgrado e investigación e Isidoro Calvo, notario y codirector del curso