El 79,6% de los usuarios de los servicios notariales valoran bien o muy bien el servicio recibido en la notaría.
Casi tres de cada cuatro ciudadanos (73,9%) se declara conocedor de su derecho a la libre elección del notario.
Los aspectos mejor valorados (entre el 86,1% y el 81,8% de usuarios favorables) son: la atención ofrecida, la capacidad de hacerle sentirse cómodo y el asesoramiento prestado.
Les siguen la cercanía en el trato personal y la percepción del tiempo dedicado (ambos en torno al 77% de opiniones favorables).
Los servicios con mayor notoriedad, atribuidos a los notarios por más de siete de cada diez individuos, son: testamentos y herencias (94,9%), los poderes y actas (85,3%) y los relacionados con la compraventa de viviendas (83,5%).
Conocidos por más de la mitad de los ciudadanos se encuentran: Donaciones (68,8%), la constitución y disolución de empresas (66,4%), las capitulaciones matrimoniales (64,5%) y las bodas y divorcios (55,2%).
Un servicio menos conocido es el relativo a la mediación y conciliación (36,5%).
Otros servicios notariales nombrados espontáneamente por un 9,1% son: la compulsa de documentos, el dar fe de situaciones y el asesoramiento legal o fiscal.
El trabajo de un notario se caracteriza para la mayoría por su alta cualificación (el 83,1% se muestra muy o bastante de acuerdo), el gran esfuerzo preparándose para serlo (82,2%), por su accesibilidad o cercanía a casa/trabajo (77,4%) y por la seguridad jurídica que ofrece en un amplio abanico de servicios (76,3%).
También son elevados los porcentajes de quienes identifican el trabajo de los notarios con el prestigio de su profesión (72,5%), su utilidad social (65,8%) y con su independencia (63,4%).
El 82,5% de la ciudadanía manifiesta conocer que los notarios están obligados a dar una factura detallada de los servicios y costes y el 67,8% saben que el notario es un profesional que desempeña una función pública por delegación del Estado.
(Datos extraídos del estudio realizado por Simple Lógica en septiembre de 2024).